Monday, March 27, 2006

Llegó la primavera, y con ella el sufrimiento

Semana de entrenamiento número 16 y las cosas ya empiezan a ponerse demasiado serias. Es hora de centrarse a fondo en el programa y trabajar tal y como se describe en el mismo. Comentaba en mi último escrito que venían tres semanas de trabajo muy intenso, específico para generar la base para el Ironman, y hoy toca comentar el resultado de la primera de estas tres semanas.

Las sesiones de natación estaban programadas para hacerlas el lunes y el miércoles. Justo el domingo anterior había probado por primera vez el traje isotérmico lo que tuvo una importante incidencia en mi rendimiento esta semana. Las sensaciones que me proporcionó nadar con el traje, me hizo sabedor de la relevancia que tiene en la natación una postura correcta y las ganacias que proporciona en este segmento. Con este convencimiento afronté las dos jornadas de natación, una aeróbica y otra de trabajo en umbral anaeróbico, con unos resultados bastante buenos. El único problema lo tuve en el enfriamiento del miércoles, con un buen tirón en el gemelo derecho que me replanteó mi táctica de estiramiento previa a la natación. La razón del tirón, sin embargo, también pudo estar en la sesión de carrera del martes.

La carrera a pie la introduje el martes, con un trabajo en terreno variado que simulé en el tapiz rodante. Manteniendo la frecuencia cardiaca entre 155 y 165, corrí durante 40 minutos en la serie principal, para adaptar las piernas a los cambios en la topografía del terreno. Las sensaciones fueron bastante buenas aunque las cuestas hicieron mella en mis gemelos, lo que creo que provocó el tirón que tuve mientras nadaba el miércoles.

La otra sesión clave de la semana la realicé el jueves, con el típico trabajo de rodillo (spinning) y posterior transición, aunque esta semana la carrera de transición fue muy suave. Una vez más la principal preocupación que tuve se debió a problemas estomacales, algo lógico si consideramos que había comido tan sólo hora y media antes de comenzar la sesión.

El viernes suelo utilizarlo de descanso pero decidí emplearlo para realizar los ejercicios de técnica de carrera. Siempre que puedo los incluyo en el programa, aunque he de reconocer que me cuesta mucho hacerlo. En esta ocasión tuve la suerte de contar con la participación de Jeancar que quería aprender a realizar una sesión típica de técnica de carrera, lo que hizo el entrenamiento mucho más llevadero.

A la vista de que la jornada del sábado iba a ser bastante dura, el viernes por la noche lo aproveché para ver a los chicos y chicas y pegarme una buena hartada a pizza de metro. Había que tener las pilas cargadas para el fin de semana.

El entrenamiento del sábado daba miedo sobre el papel: unas 5 horas de bicicleta y una carrera a pie posterior de 45 minutos. A mi favor tenía contar con una bicicleta en perfectas condiciones. Durante la semana la llevé a BiciSprinter a ponerla a punto y ya contaba con el acople y el manillar de triatleta. Las cinco horas de bicicleta dieron para mucho. Salí muy temprano de casa, a las 8:00, para evitar todo lo que pudiera el calor que se presentía y la aglomeración de coches con destino Las Teresitas. Confiando en que alguien se añadiera en algún momento de la sesión ciclista puse rumbo a San Andrés. La primera hora y media la pase sólo, rodando entre Santa Cruz y San Andrés, y aprovechando las largas rectas para irme acostumbrando progresivamente al manillar de triatleta. La siguiente hora fue la más amena puesto que me encontré con Mon y estuve rodando con él mientras hablábamos de todo un poco. Desafortunadamente, tenía cosas que hacer y se tuvo que ir bastante pronto. Me quedadan más de dos horas y media y volvía a estar sólo. Martín había decidido quedarse en casa y Richard no daba señales de vida, así que un platanito y una barrita de muesli al buche y me voy para Igueste de San Andrés. Para quién conozca la zona, sabrá que entre el mirador de Las Teresitas e Igueste de San Andrés hay una zona de terreno duro, rompepiernas, que aproveché para hacer buen trabajo durante una hora. Evitaba de esta forma el abundante tráfico que podría haber en la playa de Las Teresas, especialmente con el pedazo de sol que estaba dando. Faltando hora y 45 minutos para cumplir las cinco horas programadas vuelvo de nuevo a San Andrés. El tráfico es abundante por lo que ruedo un poco más por la zona y decido finalizar la etapa subiendo a los Campitos. Esta es una subida bastante dura, especialmente en la parte final, pero como había cambiado la piñonera y ahora contaba con un 25-12 decido afrontar el reto. Como era de esperar, la subida es dura pero consigo llegar arriba con éxito. Aunque me pasa factura, tengo la ventaja de terminar bajando, lo que da tiempo a recuperar algo mis piernas. Cinco horas y cinco minutos después de haber salido de mi casa vuelvo a ella dispuesto a afrontar los 45 minutos de carrera a pie. Me cambio rápido y me pongo fresquito, pues el calor es de aupa. De forma automática me dirigo al parque de La Granja, aunque decido hacer un circuito no excesivamente duro para llevar mejor los primeros momentos de carrera, cuando en vez de piernas tengo dos troncos. El entrenamiento es explícito acerca de las sensaciones en los primeros momentos de la carrera a pie: Vas a sufrir!!! Y así es. Ni hay muy buenas sensaciones, ni voy suelto, pero confío en el comentario que viene después: Ya verás que en los dos últimos tercios de carrera te sientes mejor!!! Predicción que también se cumple con una sorprendente precisión. He de decir que el parque de La Granja me ofrece una gran ventaja: contar con una fuente de agua fresca, que empleo cada 10 minutos para refrescarme un poco. No veas como se agradece!!! Al final cumplo con el entrenamiento y a casa a bañarme que me tengo que ir para Teno; es decir, me quedan dos horas de coche por delante. Al llegar a casa noto que debo alimentarme mejor en la bicicleta. Para el próximo fin de semana cambiaré las barritas de muesli por barritas energéticas e incorporaré algunos geles de glucosa, a ver si la cosa va mejor.

El sábado tuvo una sorpresa muy agradable para mi. Un regalo que hacen que los amigos aún te hagan sacar los colores y sientas ganas de abrazarlos y quererlos. Yo, normalmente, soy poco expresivo pero es que ese día me dejaron sin palabras. Chic@s siento no haber podido echar la lagrimita que todos merecían.

El domingo me toca nueva maratón de coche desde Teno Alto hasta Santa Cruz, llego justo para ir a correr. El programa tiene previsto entre 1:45 y 2:00 horas. En esta ocasión cuento con Jeancar (mi apoyo fundamental en la carrera a pie, no sabes como te lo agradezco Jean!!!) y Richard, que haciendo de las suyas aparece en mitad del recorrido para hacernos compañía un buen rato. El día está muy duro, mucho calor, mucho, mucho calor, y las piernas ya vienen muy cansadas. Siento que las condiciones el día de la prueba van a ser muy similares y me doy cuenta de que va a ser muy duro. Al final, la carrera nos sale en 1:55 minutos, aunque llegamos un poco fundidillos. Creo que es normal, no nos hemos refrescado mucho y eso no sucederá el día de la prueba.

Terminó la primera semana de un bloque muy duro. Sigo entero y moralmente reforzado, pero convencido de que hay que seguir entregándose en los entrenamientos y sufriendo psicológicamente los fines de semana. La prueba está cada vez más cerca y mi mente tiene que estar más entregada. Desde aquí a mayo sólo me permitiré una pequeña distracción, por culpa de una preciosa nenita llamada Irene!!!!!!

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